Alrededor de 150 personas participaron en este encuentro que congregó a niños, jóvenes y adultos en un ambiente de alegría, amistad y crecimiento espiritual. Desde los más pequeños, los Cachorros, hasta los Cadetes y Tizones, junto con monitores, directores y padres, todos disfrutaron de un día especialmente preparado para fortalecer la fe en Cristo, aprender nuevas habilidades y compartir como familia de iglesia.
Durante la jornada se llevaron a cabo diversas actividades y especialidades, que permitieron a los participantes desarrollar conocimientos y habilidades en un ambiente dinámico y participativo. Los momentos de juegos, aprendizaje y trabajo en equipo estuvieron acompañados por espacios de música y adoración, en los que todos pudieron alabar a Dios y reflexionar sobre su amor y su llamado.
Centrados en la persona de Cristo a través de Pablo
La jornada no solo fortaleció el aprendizaje y la formación de los exploradores, sino que también creó un ambiente de verdadera comunión cristiana. Las sonrisas, los juegos compartidos y las conversaciones entre clubes dejaron recuerdos especiales y reforzaron los lazos de amistad entre los participantes.
Queremos expresar nuestra gratitud a todos los clubes, familias y pastores de la zona por su implicación, entusiasmo y apoyo, que hicieron posible que este día fuera una verdadera bendición para todos. De manera especial, agradecemos al equipo de exploradores del club de La Coruña por su dedicación en la preparación y organización del evento, así como al equipo de cocina que con esmero estuvo preparando las comidas para todos los participantes.
Sin duda, fue un día que quedará en el recuerdo de todos los asistentes.
Oramos para que Dios continúe bendiciendo el ministerio de Exploradores en nuestras iglesias, guiando a cada niño y joven a crecer en amistad, servicio y amor por Cristo, siguiendo su ejemplo cada día.
Autor: Guilherme Wagner, pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España.